
Pedro
Cuando alguien nos regala algo por que nos quiere, no se nos ocurre pagárselo; sería romper la magia y la belleza de este acto. De igual manera, si Dios nos ha regalado la felicidad ¿Por que insistimos en tener que pagar un precio para conseguirla? (Me imagino a Dios perplejo con el paquete en la mano, compadeciéndose de nuestra estupidez.)
1 comentarios:
Jajajajajajajajaja!!!!!!!
GRACIAS PEDRO POR HACERME REIR.
Todo mi amor
Paz
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